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Efectos del ejercicio físico en la esclerosis múltiple



Introducción

La esclerosis múltiple es definida como una “enfermedad progresiva del sistema nervioso central que provoca lesiones múltiples en la mielina que recubre los axones” [1]. En los últimos años ha habido un aumento considerable de personas que poseen esta enfermedad, y a pesar de que existen tratamientos para mitigarla y hacerla avanzar más lento, aún no existe cura.

Poder combatir esta enfermedad por medio de la actividad física, primero mitigándola y luego eliminándola, sería un triunfo. Se ha demostrado en diversos estudios que el ejercicio físico es capaz de mejorar y de, incluso, eliminar muchas enfermedades, entonces, ¿por qué no también la esclerosis múltiple?

Se analizaron tres investigaciones distintas con respecto a este tema. Abarcando desde distintos puntos la esclerosis múltiple y el Ejercicio. Se investigó cómo reducir la fatiga y modular la citokina de las células T en respuesta a neuromediadores; se observó los efectos de 24 semanas de ejercicio de resistencia en conjunto con el factor derivado neurotrófico cerebral; y qué es mejor para una persona con esclerosis múltiple, ¿el ejercicio excéntrico o el concéntrico?

Desarrollo

Entrenamiento combinado reduce la fatiga y modela el perfil de la citokina en las células T de pacientes con esclerosis múltiple en respuesta a neuromediadores.


Año: 2016


Resumen: La fatiga es un común e inhabilitante síntoma de la esclerosis múltiple (EM), una clásica enfermedad autoinmune mediada por Th1 y Th17. No hay tratamiento farmacéutico efectivo para la fatiga, pero algunos reportes apuntan hacia los efectos benéficos de la actividad física en el manejo de la fatiga en pacientes con EM. Como ambos, EM y la fatiga son asociados con una desregularización en la red de producción de citokina, el objetivo del presente estudio es evaluar el impacto de un programa de entrenamiento consistente en una serie de 12 semanas combinadas de pilates y ejercicios aeróbicos en fatiga severa, determinado por FSS, y la producción de cytokina cuantificado por ELISA, en células T de pacientes con EM (n=8) con baja incapacidad (EDSS ≤ 2). Los resultados mostraron una reducción en FSS en todos los pacientes al término de la intervención física. En relación con las citokinas, hubo una disminución significante de liberación de IL-22, observada en células T activadas policlonadas de los pacientes con EM luego del seguimiento del post entrenamiento.

De manera interesante, mientras la actividad física atenúa la habilidad de la dopamina en la regulación de la Th17 relacionada con las citokinas y mejoró los efectos antiinflamatorios de la serotonina, evidenciado por la alta producción de IL-10. En resumen, todos los resultados sugieren que una actividad física programada tiene efectos benéficos en el manejo de la fatiga en pacientes con esclerosis múltiple, y podría relacionarse, al menos una parte, a su habilidad en la regulación de los parámetros neuroinmunes dentro del compartimiento de la célula T.

Conclusión: el estudio buscó evaluar el impacto de un entrenamiento combinado de 12 semanas en la fatiga y los perfiles de citokina de las células T de los pacientes con EM en respuesta a la dopamina (DA) y la serotonina (5-HT). Se sugirió que el ejercicio combinado en pacientes con EM con baja discapacidad puede ayudarlos a manejar la fatiga.

Factor neurotrópico cerebral liberado en esclerosis múltiple: efecto de 24 semanas de entrenamiento de resistencia.


Año: 2016


Trasfondo y propósito: se sugiere que el cerebro deriva un factor neurotrópico para hacer de rol neuroprotector en la esclerosis múltiple (EM). Sin embargo, el factor neurotrópico cerebral (FNC) en términos de ejercicio a largo plazo en EM sigue siendo desconocido. Nuestro objetivo era comparar perfiles en reposo de FNC de grupos control sanos (CS) y de personas con EM con remisiones de recaída (EMRR) e investigar el impacto de una intervención de 24 semanas de ejercicio en serum de FNC liberado en EM.

Métodos: en un principio, los niveles en sangre de FNC fueron evaluados en EM (n = 22, Escala de Estado de Incapacidad Expandida 2.6 ± 0.2, edades 43 ± 2 años) y en CS (n = 19, 47 ± 1 año). Luego, las personas con EM fueron enviadas aleatoriamente a un grupo de intervención física (IF, n = 15) o a un grupo de control sedentario (SED, n = 7) completando una prueba de 24 semanas aleatoria. En personas con EM, la fuerza del músculo, tolerancia al ejercicio y composición corporal fueron evaluadas, como medidas estándares, al principio y luego de 24 semanas.

Resultados: al principio, la concentración de FNC de personas con EMRR fue 21% menor que el grupo sano. Siguiendo las 24 semanas de intervención, los cambios en las concentraciones de FNC defirieron significativamente entre IF y SED. En particular con el aumento de 13.9% ± 8.8% en las concentraciones de FNC en el grupo IF, mientras que disminuyó 10.5% ± 4.1% en el grupo SED. Además, 24 semanas de ejercicio provocaron cambios en las medidas estándares entre IF y SED. En adición, en la fuerza muscular de IF, tolerancia al ejercicio, y masa del tejido magro mejoró, mientras que los mismos se mantuvieron estables en el grupo SED.

Conclusión: en conclusión, la concentración de FNC de personas con EMRR fue menor que el grupo sano e incrementó luego de 24 semanas de ejercicio en personas con EM, comparado con los EM sedentarios.

Resumen: no habían estudios previos a éste que estudiaran el impacto del serum del FNC en personas EMRR a largo plazo en el ejercicio, por lo que fue difícil compararlo con otros resultados. Sin embargo, el estudio aportó para próximas investigaciones acerca del tema con un resultado irrefutable: el ejercicio provoca efectivamente una mejora en las personas con EM.


Caminando hacia arriba y hacia abajo en esclerosis múltiple


Año: 2016


Trasfondo: Varios protocolos de ejercicios han sido recomendados a pacientes con esclerosis múltiple (EM). Investigamos los efectos de ejercitarse subiendo y bajando una cuesta caminando, en movilidad, actividades funcionales, y fuerza de los músculos en pacientes EM.

Métodos: Treinta y cuatro pacientes EM fueron aleatoriamente colocados en los grupos de ascenso o descenso en las cintas de caminata por 12 sesiones (3 veces a la semana) de 30 minutos con un 10% de pendiente negativa (n = 17) o con un 10% de pendiente positiva (n = 17), respectivamente. Las mediciones fueron tomadas antes y después de la intervención y luego de 4 semanas de seguimiento, que incluyó fatiga medida por Escala de Impacto Modificada de Fatiga; movilidad medida por el Índice Modificado Rivermead de Movilidad; la incapacidad medida por la Escala Neurológica de Incapacidad de Guy; actividades funcionales medidas por un test de caminata de 2 minutos, un test cronometrado de 25 pies, y por el test Tiempo Acabado y Avanza; índices de equilibrio medido por Sistema de Balance Biodex; y músculos isométricos cuádriceps y tendón de la corva por el torque de las articulaciones de rodillas izquierda y derecha. El análisis de la variedad con repetidas mediciones fue usado para investigar los efectos de la intervención en las medidas.

Resultados: Luego de la intervención, se encontró una mejora significativa en el grupo de descenso versus el grupo de ascenso en términos de fatiga, movilidad, e índices de incapacidad; actividades funcionales; índices de equilibrio; y torque isométrico del cuádriceps (P ˂ .05). Los resultados fueron estables en el seguimiento de 4 semanas.

Conclusiones: la caminata en descenso podría mejorar la actuación del músculo, actividad funcional, y control del equilibrio en pacientes EM. Estos hallazgos apoyan la idea de usar ejercicios excéntricos para entrenar a pacientes EM en protocolos de rehabilitación.

Resumen: el objetivo era investigar los efectos de caminata en ascenso y descenso en la actividad funcional, fuerza muscular, y calidad del control del equilibrio en pacientes con EM. Se pudo comprobar lo que proponía Robineau [2] y sus colegas en parte, pues aseguraban que el ejercicio excéntrico mejoraba la fuerza del músculo cuádriceps y del tendón de corva en pacientes con EM, pero eso sólo sucedió en el caso del músculo, puesto que en el tendón disminuyó levemente.


Conclusión

Hay muchas formas de tratar la esclerosis múltiple, sin embargo, ninguna ha tenido una cura para ésta, pero, se puede aliviar el dolor. Muchos médicos prefieren recetar a sus pacientes fármacos para aliviar los síntomas que conlleva tener esclerosis múltiple: fatiga; visión doble o borrosa; problemas del habla; temblor en las manos; debilidad en los miembros; pérdida de fuerza o de sensibilidad en alguna parte del cuerpo; vértigo o falta de equilibrio; sensación de hormigueo o entumecimiento; problemas de control urinario; dificultad para andar o coordinar movimientos. Pero, siempre es mejor hacerlo desde el lado de la naturaleza, desde el lado de crear anticuerpos para defender lo que es suyo.

Los estudios realizados para mitigar la esclerosis múltiple por medio del ejercicio apuntan a eso, “defender” el cuerpo humano contra esta enfermedad con instrumentos que posee éste.

En las investigaciones leídas, se presenta siempre la misma conclusión: que el ejercicio trae múltiples beneficios para la salud, incluso para personas con esclerosis múltiple.

En los dos primeros estudios, se comentó que los ejercicios de resistencia o combinados (pilates, ejercicio aeróbico, etc) con otro, mejoran varios aspectos fisiológicos de las personas con esclerosis múltiple. En el último estudio se pudo observar que el ejercicio excéntrico afecta al cuerpo de manera más positiva que el ejercicio concéntrico (había mejoras notablemente mayores) en todo lo evaluado, excepto en el tendón de corva, posiblemente debido a la funcionalidad de éste. Además, los resultados del ejercicio excéntrico duran más que los del concéntrico.

Podría crearse una batería de prueba que mezclara ejercicios aeróbicos excéntricos y/o de resistencia para probarlos en personas con esclerosis múltiple y averiguar si son más efectivos juntos o por separado. Y si es posible, encontrar una cura para los síntomas que conlleva tener la enfermedad.

La esclerosis múltiple ataca a cualquier persona, y se desconocen las causas que la provocan, por ello, hay que preguntarse, pues te puede tocar a ti el día de mañana: ¿es hora de enfrentar la esclerosis múltiple y vencerla?


Bibliografía

Wens, I., Keytsman, C., Deckx, N., Cools, N., Dalgas, U., Eijnde, B. (2016). Brain derived neurotrophic factor in multiple sclerosis: effect of 24 weeks endurance and resistance training. (European Journal of Neurology). Diepenbeek, Bélgica; Reval Rehabilitation Research Centre, BIOMED Research Institute, Faculty of Medicine and Life Sciences, Hasselt University.

Alvarenga-Filho, H., Sacramento, P., Ferreira, T., Hygino, J., Canto, J., Carvalho, S., Wing, A., Papais, R., Bento, C. (2016). Combined exercise training reduces fatigue and modulates cytokine profile of T-cells from multiple sclerosis patients in response to neuromediators. (Journal of Neuroimmunology). Rio de Janeiro, Brasil; Department of Neurology, Federal University of the State of Rio de Janeiro.

Samaei, A., Hoshang Bakhtiary, A., Hajihasani, A., Fatemi, E., Motaharinezhad, F. (2016). Uphill and Downhill Walking in Multiple Sclerosis. Semnan, Iran; Internal Medicine Group and the Neuromuscular Rehabilitation Research Center, Rehabilitation Faculty, Semnan University of Medical Sciences.

[1] Uphill and Downhill Walking in Multiple Sclerosis; Página 1; 2016


[2] Uphill and Downhill Walking in Multiple Sclerosis; página 2; 2016

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